24.12.13

-¡¡Feliz Navidad!!-


El equipo completo de Curvas Libres les desea que tengan una increíble Nochebuena y otra tremenda Navidad, acompañados de seres queridos, pan dulce y aire acondicionado (o en su defecto, un turbito amigo). Chin chin para todos!!!!!!!!!!!!


20.12.13

-Esos regalos que entran en el Top Ten-


No sé ustedes, pero yo amo los regalos. Amo dar regalos tanto o más que recibirlos, en verdad. Nunca fui fan de los “regalos genéricos”, del “les regalo a todos lo mismo así no se ofenden”. Un regalo para mí es algo especial, algo elegido exclusivamente para determinada persona.

Esto llevó muchas veces a que me acusaran de materialista, y aunque estoy segura que muchos amantes de los regalos lo son, en mi caso no es así. Mi amor a los regalos viene del amor que siento por la gente que me rodea. Disfruto inmensamente pensar opciones, barajar los pro y los con de cada una. ¿Y saben que es lo que más amo de los regalos? La cara de mis seres queridos cuando abren el paquete y ven el regalo perfecto.


Ahora, comprar un buen regalo para alguien no es una tarea tan difícil. Podés preguntarle qué necesita, o darle cierta cantidad de dinero para que se compre lo que quiera. Pero conseguir el regalo perfecto, ese que queda en el Top Ten de los mejores regalos… eso requiere de algo más. Hay algunas cosas que tenés que tener en cuenta para empezar:

*¿Hay algo que podés conseguir o hacer por esa persona para hacer su vida más fácil?

*¿Hay algo que te haya comentado que quería pero que no podía darse el gusto de comprar?

*¿Podés conseguirle algún material especial para sus hobbies?

*¿Hay algún lugar o espectáculo sobre el que esté hablando últimamente?

*¿Viste algo que podría ser ideal para esa persona, aunque ella jamás lo hubiera pensado?

*¿Colecciona algo a lo que vos puedas sumar un elemento más?

Con un poco de dedicación y aprovechando todo lo que conocemos de nuestros seres queridos, podemos conseguir que ese regalo sea una muestra de todo el amor que sentimos por ellos. Demostrarle a alguien que lo comprendemos, que conocemos quién es, ese es el verdadero regalo.

Eso es esencialmente lo que hace que ame los regalos. Y es por mi amor a los regalos que decidí ¡sacar de gira a Curvas Libres Indumentaria esta Navidad! Vamos a estar con todas nuestras prendas en la Expo Atrevidas (Av. Rivadavia 5741) del domingo 22 al martes 24 esperándolas para que vengan a buscar el regalo perfecto para esa mujer de curvas generosas, sexy y segura que tienen en sus vidas. Las espero para elegir juntas ese regalo que las va a coronar como La Reina Absoluta y Eterna de Todos los Regalos.


Y puede ser que incluso tenga un regalito esperándolas a ustedes. Casi seguro. Seguro. Bah, vengan a buscar su regalito también, jaja. 

¡¡Las veo en la feria!!


Besos,

-Gi-

9.12.13

-Una muy buena noche-

El sábado fui a la fiesta de bautismo de la hija de una amiga. Me puse un lindo vestido, me arreglé, me subí a los tacos y me fui, luciendo bastante bien, sin falsa modestia. La fiesta fue un éxito. Todos los que estábamos ahí conocíamos a la familia hace años y nos hemos visto en otras celebraciones, así que había un ambiente cómodo y amigable que no siempre se da. La música estuvo genial y la comida riquísima. 

Descansando un rato después del primer baile
(no juzguen mi pelo)
En medio de la cena, me levanté para servir más bebida y esto fue lo que sucedió:

Mamá de Mi Amiga (gritando a través de la mesa): ¡Ay, estás más flaca!
Yo (con sonrisa amigable): No, para nada.
MMA: Sí, sí, ¡¡estás mucho más flaca!!
Yo: La verdad que no, pero estoy perfecta así como estoy, así que estoy contenta.
MMA: Bueno, pero yo te veo más flaca.

Ahora, no soy una completa inadaptada social, y entiendo que ella estaba intentando hacerme un cumplido sobre lo bien que lucía esa noche. Y podría haberlo dejado pasar con un “gracias” y listo. Pero el tema es que decirme que estoy más flaca no es un cumplido, y no quiero tomarlo como tal.

No es un cumplido porque el asociar más flaca = más linda es un tren de pensamiento que sólo puede llevar a un lugar destructivo a la larga. Y es que si estoy más linda porque estoy más flaca, no importa si me arreglo o me pongo un vestido especial. Si estoy más linda porque estoy más flaca, cuando estoy más gorda no puedo estar más linda.

Y ese momento de poder decir “no estoy más flaca, pero estoy perfecta así”, y decirlo de verdad, sintiéndolo y no tratando de convencerme a mí misma, se sintió como una victoria personal. Una victoria sobre el sistema que intenta meternos en la cabeza día tras día que no puede ser así, y una victoria sobre la Gi de no hace tanto tiempo atrás, que hubiera aceptado el cumplido y pensado que el lunes tendría que empezar a hacer dieta de nuevo para seguir estando más flaca.  

Así que no, no estoy más flaca, pero estoy más linda porque aprendí a quererme, y a cuidarme. Gracias.


Cuéntenme, ¿a ustedes también les dijeron este “¡Estás más flaca!” alguna vez? ¿Cómo se sintieron?


Besos,

-Gi-

3.12.13

-¿Estás viendo lo que yo veo?-


Esta noche vi la final de Project Runway Latin America. Realmente no es un programa que siga religiosamente, culpa de Glitz por ponerlo al mismo tiempo que The Amazing Race. Por si todavía existe alguien en el mundo que no conozca sobre Project Runway, en la final 3 ó 4 diseñadores presentan una docena de diseños que forman una colección, y después entre ellos se elije un ganador.

Ahora, ¿qué tuvo de especial este episodio que merezca hablar de él? No el hecho de haberlo mirado desde la cama, muy repatingada y cómoda a pesar de que mi perro insistía en empujarme. Tampoco fue el hecho de que estos diseñadores fueran algo especial (no por criticarlos, pero no creo haber visto a la próxima Carolina Herrera o al próximo Alexander McQueen). Lo que fue diferente sobre este capítulo fue la forma en que yo lo vi.

Desde que empecé a interesarme en el mundo fatshion, la gran gran mayoría de blogs que leo son de bloggers de tallas grandes. Y ya no leo más Oh la la! o Para Ti, sino prefiero Belleza XL o Volup2. ¿Qué tienen en común? Adivinaron, en todos hay imágenes de mujeres de curvas generosas (luciendo divinas, añadiría). Tampoco suelo mirar programas de TV relacionados con la moda como Project Runway o America´s Next Top Model, así que en su mayor parte estoy desconectada del común del mundo de la moda “normal”.

Supongo que esa fue la razón por la que hoy me resultó raro ver a las modelos en las pasarelas. Las proporciones de su cuerpo, la delgadez de sus piernas y sus brazos me resultaron raros. No desagradables, ni “enfermos”. Raros. Hasta que me di cuenta que era porque mi percepción había cambiado. Lo que aceptamos como normal es lo que vemos en el día a día, la figura humana que nos parece correcta es la que se nos presenta como tal. Si todo lo que vemos en la televisión, las revistas y las páginas web que visitamos son cuerpos delgados, por supuesto que entonces un cuerpo gordo nos va a parecer extraño, y llevado a su extremo, desagradable. Pero, ¿y si lo que percibimos como normal cambia?

Yo lo hice, concientemente, y resultó de una manera que en realidad no estaba preparada para creer. No digo con esto que todos deberíamos dejar de lado a las modelos “normales” y sólo ver a mujeres de tallas grandes. Para nada. Lo que digo es que debemos ampliar nuestra percepción de lo que es “normal” para incluir a todos los tipos de cuerpos: delgados, gordos, con capacidades diferentes, transexuales, etc.

Por dictado cultural o biológico, realmente no lo sé, el ser humano está predispuesto a rechazar lo que le resulta diferente. Así que ¿qué clase de mundo podríamos tener  si todos fuéramos “normales”?


Cuéntenme, ¿qué opinan de esta experiencia? ¿Alguna vez les pasó algo similar? 


Besos,

-Gi-

1.12.13

-Love EVERY Body - 1er mes-


¡Buenas buenas! Raro tenerme por acá un domingo, ¿no? Y sí, confieso que los domingos prefiero dormir hasta tarde y no tener que pensar en nada, pero hoy vamos a hacer una excepción.

Leah, del blog Just me, Leah propuso hacer un workshop llamado Love Every Body. Su idea es tratar de ver lo positivo en nuestro cuerpo, no sólo en la parte física de por sí sino por todas las cosas que éste hace por nosotras. La estrategia que armó es tomar por separado cada parte del cuerpo, para de esta forma cambiar de a poco algunas de las ideas negativas que fuimos acumulando a lo largo de los años. Todas las participantes vamos a estar publicando nuestros artículos el primer domingo de cada mes hasta llegar al final del workshop. (Así que sí, aunque sea un domingo por mes voy a estar levantándome temprano. Leah tiene suerte de que me caiga tan bien, je).

Nuestra primera asignación es escribir una carta a nuestro cuerpo, reconociendo las cosas que hemos pasado juntos. Todavía no empecé y ya me da miedito lo que pueda salir, pero bueno, acá vamos:


Querido cuerpo:

Trato de pensar las cosas que pasamos juntos y creo que hay algo por lo que tengo que disculparme primero que todo: el estado de nuestra piel. Perdoname por no buscar antes un médico competente que pudiera entender lo que nos estaba pasando y que nos ayudara a resolverlo. Rasqué nuestra piel hasta sacar sangre, no dejé curar las lastimaduras que se nos formaban y nos llené de cicatrices por eso. Perdoname por culparte por no poder parar ese ciclo, y sobre todo por todavía hoy enojarme por cómo luce. Sé que muchas veces veo fotos de otras mujeres y lo primero que me pasa por la cabeza es “su piel es tan hermosa, no como la mía”. Y no es justo. Tenemos una enfermedad y tratamos de manejarlo de la mejor manera que pudimos, y seguimos haciéndolo ahora con más conocimiento de lo que pasa, pero eso no puede deshacer lo que vivimos ni las cicatrices (físicas y mentales) que esto dejó atrás. Estuve tan orgullosa de vos cuando fuimos a tatuarnos, porque no sangraste y curaste rápido. ¿Porqué no me di cuenta antes de que gracias a esas características nuestra piel luce mucho mejor de lo que podría ser? Perdoname por no haberlo pensado antes.

La verdad que siempre fuiste muy bueno conmigo, y muy pocas veces lo veo de esa manera. Es cierto que elegiste tener el color de pelo, piel y ojos oscuro de papá en vez del pelo rubio, la piel blanca y los ojos verdes de mamá, pero bueno, supongo que después de 30 años así tendría que dejarlo ir y tratar de hacer lo mejor posible con lo que me diste. Y también es cierto que de un día para otro decidiste que la copa de mi corpiño debería ser 105 y por eso las chicas se fueron al suelo más rápido de lo que pude notar, y eso sí que lo encuentro difícil de perdonar. Pero más allá de eso, no me diste muchos conflictos con los que lidiar. El asma de la infancia quedó en esa época, salvo algunas pocas excepciones. El quiste sebáceo en mi cabeza no era maligno, y te bancaste que la cirujana lo sacara sin ningún problema.   

Aparte de la piel, supongo que nuestro mayor conflicto fue la gordura. Te acusé de estar enfermo, de rebelarte contra mí, de mantenerme prisionera donde no quería estar. Ahora entiendo que no tenés ninguna enfermedad y que solamente sos como nuestros genes designaron que seas. Sé que a veces todavía te maldigo por darme una doble papada, una panza con forma rara y muslos que parecen expandirse más cada vez que miro para abajo. Prometo seguir trabajando para evitarlo, y tratar de ver la belleza que hay en todas tus partes.

¿Recordás esa noche que nos sacamos fotos y sentí tanto amor por vos que tuve que rodearte con los brazos lo más que pude para mostrártelo? Prometo hacer lo posible para tener más noches y días como esos, y menos en los que te vea como un extraño.

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuak!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gisela.


Cuéntenme, ¿qué les parece este workshop que empezamos hoy? ¿Qué pondrían ustedes si le escribieran una carta a su propio cuerpo?

Si tienen un ratito, dénse una vuelta por lo de Leah a ver los artículos de las otras increíbles bloggers que también están participando.


*Como la mayoría de las participantes de este workshop son de habla inglesa, voy a publicar los artículos de esta serie en los dos idiomas, para que no haya ninguna barrera de entendimiento.




Hello hello! It´s weird having me here on a Sunday, right? Yes, I confess that on Sundays I rather sleep in and not having to think about anything, but today we´re gonna make an exception.

Leah, from Just me, Leah, came up with a workshop called Love Every Body. Her idea is to try to see the positive in our bodies, not just regarding our exterior but for everything they do for us. The strategy she put together is to take each part of our body separately, in order to change some of the negative ideas we´ve been accumulating through the years. All the participants will be posting our assignments the first Sunday of every month till the end of the workshop. (So yes, I´ll be waking up early at least one Sunday per month. Leah is lucky I like her so much, hahaha)

Our first assignment is to write a letter to our body, acknowledging the things we´ve been through together. I haven´t even started yet and I´m already a little afraid of what might come up, but here we go:


Dear body,

I try to think about the things we´ve been through together and I believe there´s something for which I must apologize first of all: the condition of our skin. Forgive me for not seeking earlier a competent doctor who could understand what was going on with us and help us solve it. I scratched our skin till it bled, didn´t let the injuries heal and now we´re covered in scars because of that. I´m sorry for blaming you for not being able to stop that cycle, and specially for still being angry because of the way it looks. I know that many times I look at other women´ photos and the first thing that comes to my mind is “her skin is so beautiful, unlike mine”. And it´s not fair. We have a condition and we tried to handle it the best way we could, and we still do –now with more knowledge of what´s going on. But it doesn´t undo what we lived or the (physical and mental) scars it left behind. I was so proud of you when we got our tattoos, for not bleeding and healing so fast. Why didn´t I notice before that thanks to those traits our skin looks so much better that what it could look? Forgive me for not noticing that earlier.      

The truth is, you´ve always been very good to me, and I don´t see it that way very often. It´s true that you chose to have dad´s dark hair, skin and eye color instead of mom´s blonde hair, white skin and green eyes, but well, I guess that after 30 years like this I should let it go and try to do the best I can with what you gave me. And it is also true that you decided overnight that my bra size should be 36DD and so ´the girls´ went south as soon as they appeared, and that is something I do find hard to forgive. But beyond that, you didn´t give me too much issues to deal with. My childhood asthma ended then, except for a very few times. The sebaceous cyst in my head wasn´t malignant, and you let the surgeon take it out with no issues at all.

Besides from our skin, I guess our biggest conflict was our fatness. I accused you of being ill, of rebel against me, of keeping me locked where I didn´t wanna be. Now I understand that you don´t have a disease and that you are just the way our genes decided you should be. I know that sometimes I still curse you for giving me a double chin, a weird shaped belly and tights that seem to expand farther every time I look down. I promise I´ll keep working on avoiding that, and to try to see the beauty on every one of your parts.
Do you remember the night we took photos of ourself and I felt so much love for you that I had to wrap my arms around you as much as I could to show you? I promise I´ll do my best to have more nights and days like that, and less in which I see you as a stranger.

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuak!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gisela.


Tell me, what do you think of this workshop we´re starting today? What would you write on a letter to your own bodies?


If you have a few minutes, check out Leah´s blog to see the other amazing bloggers´ posts.


Besos,

-Gi-

15.11.13

-Sexy XL-


Quizás dentro de poco es tu noche de bodas.
Quizás festejás el primer año de noviazgo con esa persona especial.
Quizás siempre soñaste con verte absolutamente sexy y nunca te atreviste a hacerlo.
En cualquiera de estas situaciones que te encuentres, lo primordial que vas a necesitar para sacar toda tu increíble sensualidad a la luz es una pieza de lencería súper sexy. Un babydoll, un corset o un portaligas. La lencería tiene la capacidad mágica de borrar todo lo que no te gusta de tu cuerpo, y simplemente sacar a la diosa sexy que todas tenemos dentro.

Ahora bien, una vez que decidas dejar a toda la población masculina (o femenina, según tu gusto) sin aliento, el problema no está en encontrar una pieza de raso o encaje hermosa y  sensual, sino en encontrar una de tu talle. Hace poco más de un año me lancé a la búsqueda de alguna prenda para festejar mi primer aniversario con Novio. La gran mayoría de los negocios tenían como máximo hasta el talle L, y si conseguía algo en XL era un camisón largo y amplio con mucha puntilla y mangas cortas, bastante parecido a lo que usaba mi abuela. Así que después de horas y horas de búsqueda no sólo me sentía frustrada, sino que empecé incluso a cuestionarme mi capacidad de lucir bien usando lencería. Y como caída del cielo, apareció Red O´Ndesses.



La genia de Graciela es la mente maestra de Red O´Ndesses Lencería, un emprendimiento que tiene claro que todas tenemos derecho a lucir hermosas y sexys. Por eso se especializa en prendas diseñadas para talles grandes pero sin que se sientan como “lencería para gordas”. La primera vez que me acerqué a su showroom pensaba quizás probarme algún babydoll y ver cómo resultaba, sin comprometerme a nada. No sólo terminé comprándole uno ese día, sino que también me llevé otras prendas y le encargué una más, ja. Graciela se esfuerza por tener siempre una gran variedad de prendas en distintos talles, y también hace encargos a pedido para que luzcas lo mejor posible.



Pero tengo que decir que más allá de los portaligas o los corsets, lo que me hace seguir seguir acudiendo a ella es su buena onda y su capacidad de hacerte sentir tranquila y segura. De todas las veces que hablamos, no recuerdo que en ningún momento me haya dicho algo como “esto te puede quedar bien porque te tapa la panza” o “esto no queda lindo para chicas gorditas, mejor fijate este otro”. Al contrario, me animó a probarme cosas nuevas y siempre trató de resaltar lo mejor de mi físico. Cuando hablo con Graciela noto que sinceramente está convencida de que todas tenemos derecho a sentirnos sexys en nuestra piel, y eso es algo raro de encontrar.


¡Chusmeen las cosas que tiene disponibles en su página de Facebook y prepárense para subir la temperatura! 


Besos,

-Gi-

8.11.13

-La vida tiene grandes planes para vos-



Todos sabemos que la vida puede ser no-tan-fácil.

Los trabajos estresantes que desgastan e irritan.
Primeras citas que no van a ningún lado y relaciones casi buenas que tienen que terminar.
Amistades que drenan y duchas que no.

Pero en algún lado, las nubes se están reuniendo y las fuerzas se están alineando para hacer la vida maravillosa para vos.

En algún lado, la persona con la que vas a estar y amar por siempre jamás está sentado con un psicólogo para (finalmente) trabajar en esos conflictos. Están listos para anotarse en ese sitio de citas online. Están dispuestos a escuchar de verdad cuando sus amigos les dicen (por quinta vez) que tienen alguien a quien presentarles (vos).

En algún lado, el CEO de la compañía de tus sueños está pensando “Sabés, realmente necesitamos contratar algunas personas más”. Alguien está tipeando una descripción de trabajo de tu empleo soñado, para el cual estás perfectamente calificado. Alguien está dejando libre una posición que sería perfecta para vos.

En algún lado, hay un lugar vacío en un equipo de trivias que sólo vos podés llenar. Hay una noche de chicas que necesita a alguien que grite “¡Ese es mi tema!” y corra a la pista vacía. Hay un departamento de ensueño que está a punto de quedar disponible. Hay un dulce cachorrito que alguien acaba de encontrar en un estacionamiento, y te está esperando en un refugio de animales.

Quizás estas cosas no están totalmente listas. Quizás van a llevar algunas semanas (o meses o años) más antes de estar en su punto justo. Pero no te preocupes. Están viniendo.


-Gi-

*Artículo publicado originalmente en Yes and Yes y traducido por mí*


6.11.13

-Algunas fotografías y muchos ovarios-

En un artículo anterior compartí con ustedes algunas de las increíbles imágenes del Proyecto Irrompible, que da poder a las víctimas de agresiones sexuales al fotografiarse con las palabras de su asaltante escritas en un cartel. En el último tiempo la fotografía se expandió como un tipo de arte que está al alcance de todos (el que nunca se haya sacado una foto con su celular que tire la primera piedra). A través de una foto podemos hacer visible lo que no conforma la norma social, y por eso es un medio que se utiliza mucho en proyectos apuntados hacia la aceptación de todos los cuerpos. Les dejo un pequeño recuento de algunos de los que más me conmovieron:
*Advertencia: las imágenes de estos proyectos pueden incluir algún grado de desnudez*

-THE BODY IMAGES (Las imágenes corporales): Jes Baker (www.themilitantbaker.com) inició este proyecto en Septiembre 2012 y culminó con una muestra a principios de este año. Su propuesta era mostrar que el concepto que tenemos del “cuerpo ideal” es muy limitado y excluye a la mayoría de la gente. Al fotografiar a una diversidad de tipos de cuerpo, Jes esperaba dar poder a las mujeres, educarlas y erradicar la belleza como un tema de exclusividad.
Como el proyecto ya concluyó, la página web del mismo se dio de baja, pero aún pueden ver las fotos en distintos artículos de su blog (1, 2, 3, 4, y 5).



-BE BEAUTIFUL PROJECT (Proyecto Sé Hermosa): Denise Jolly es una poetisa de 34 años que decidió comenzar un proyecto para redefinir la belleza. Por 30 días se sacó fotos con la leyenda “Be Beautiful” (Sé Hermosa) escrita en alguna parte de su cuerpo, y subió las fotos a las redes sociales. Cuenta que sentirse hermosa es una de sus mayores vulnerabilidades, y que sintió que desafiar su creencia internalizada de que no era deseable debido al tamaño de su cuerpo era necesario para su arte, su comunidad y para sí misma.
Pueden ver las fotos de Denise en esta página



-A LOVE LETTER TO THE WORLD THROUGH OUR MAGNIFICENT BODIES (Una carta de amor al mundo a través de nuestros magníficos cuerpos):  En este proyecto, nuevamente a cargo de Jes Baker pero con la fotografía de Liora K.,  se juntaron 70 mujeres de distintas edades, orígenes, tamaños y formas y se quitaron la ropa para fotografiarse en lo que Jes llama “la respuesta al amor corporal inclusivo para todos”.  Según sus palabras (y debo admitir que coincido) “Así es como luce el cambio mundial”. Las imágenes son un reflejo de aceptación al más básico nivel, mostrando todos los cuerpos bajo una luz positiva para generar un cambio en el paradigma de la belleza. Estas fotos fueron tomadas para ser parte del libro que Jes está escribiendo en este momento, pero ya por sí mismas son increíblemente inpiracionales.
Pueden ver las fotos de esta sesión acá



-THE ADIPOSITIVITY PROJECT (El proyecto Adipositivismo): Este proyecto apunta a la aceptación de todos los tamaños, no haciendo una lista de los méritos de tener un cuerpo grande sino a través de la muestra visual de físicos gordos. La fotógrafa es Substantia Jones, y sus obras han sido exhibidas en distintas galerías y museos de los Estados Unidos. Su esperanza es ampliar la definición de la belleza física.
La página web del Proyecto está sufriendo algunos problemas en este momento, pero hasta que se restablezca pueden ver todas las fotos en su página de Facebook.



Si se inspiraron con estos proyectos y quieren hacer uno ustedes también, les propongo uno que yo hice hace un par de meses siguiendo los pasos propuestos por Vivienne McMaster: 21días de desintoxicación a través de amor propio.

Cuéntenme, ¿qué les parecieron estos proyectos? ¿Creen que es posible modificar nuestra idea de belleza a través de la fotografía?


Besos,

-Gi-

4.11.13

-Lo que no nos merecemos-


En nuestra sociedad actual, ser gordo no tiene la misma connotación que cualquier otro adjetivo descriptivo. Vos podés ser alto, bajo, de nariz ancha, de pelo enrulado, piel clara o pies chicos, y nadie te va a decir nada por eso ni va a pensar mal de vos. Pero si sos gordo… ¡ah! Esa es otra cuestión. Al ver tu gordura, todos podemos saber absolutamente todo sobre tu vida y tu personalidad. Obviamente te pasás todo el día tirado en un sillón sin moverte, porque si caminaras dos pasos no serías gordo. Entonces sos vago, dejado, y probablemente hasta olés mal. También es obvio que te atiborrás todo el día con comida chatarra y hamburguesas de McDonalds (cuando te dignás a levantarte del sillón anteriormente mencionado, por supuesto), así que no te preocupás por tu salud ni hacés el mínimo esfuerzo por cuidarte, y si llegás a hacerlo, no tenés suficiente fuerza de voluntad como para dejar de ser gordo. Y todo eso lo sabe todo el mundo con sólo mirarte, porque eso es lo que todos sabemos de todos los gordos del mundo.  ----FIN DEL SARCASMO----

A lo que apunto es que hoy en día, ser gordo lleva a que todo el mundo asuma que llevás un estilo de vida que está condenado como “malo”, y sin saber nada más de vos, saben que tenés ciertas características de carácter que te son propias sólo por cómo lucís (vago, dejado, desinteresado, sin falta de voluntad). Todavía me acuerdo unas elecciones en que Lilita Carrió presentó su candidatura a determinado puesto, y todo lo que se escuchaba de ella era “si no tiene suficiente fuerza de voluntad para dejar de comer, como va a ser X”. Al día de hoy sigo indignándome cuando lo pienso. Creo que la mayoría de los gordos tenemos una gran fuerza de voluntad. Piénsenlo: pasamos años escuchando burlas sin deprimirnos, sintiendo hambre por no darle a nuestro cuerpo la comida que nos pedía sólo para poder bajar algún kilo, comiendo cosas diet sin sabor para no sobrepasar cierta cantidad de calorías…

Y sin embargo, como todo el mundo sabe que no tenemos fuerza de voluntad, saben que hay cosas que no nos merecemos. No nos merecemos ir al doctor y que nos atienda por nuestra condición presente sin mencionar nuestro peso, ni tener un buen trabajo en un cargo importante, ni que alguien nos encuentre atractivos. No nos merecemos ir por la calle tranquilos sin que nos miren de reojo con burla o nos griten algo. Y lo peor de esto es que los gordos también crecimos en la sociedad que mantiene este discurso, asi que muchas veces llegamos a creerlo. Y llegamos a creer que somos un fracaso por no tener la fuerza de voluntad para ser flacos, y que no nos merecemos ninguna de esas cosas. Y eso simplemente NO ES CIERTO.

Todos los seres humanos nos merecemos las mismas oportunidades y el mismo respeto que los demás. Nos merecemos buena atención médica, trabajos de acuerdo a nuestras capacidades, amor y tranquilidad. Lo que no nos merecemos es que “todo el mundo” crea que sabe cómo somos sólo por cómo lucimos. Eso, no nos lo merecemos.


Cuéntenme, ¿qué opinan sobre estas ideas que se asocian a la gordura? ¿Alguna vez pensaron que no se merecían algo por ser gordos?


Besos,

-Gi-

2.11.13

-A mover las caderas con...-


¡Buen sábado! ¿Cómo empezaron este día nublado?

Para ponerle un poco de onda y energía al fin de semana que empieza, hoy les traigo un popurri de temas de una cantante que me gusta mucho: Pink. Creo que ella logró triunfar con su música de forma comercial pero sin venderse al estereotipo de "pop star", sino creando su propio estilo e identificándose con los freaks del mundo. Así que les dejo algunos temas para cantar, saltar, y canalizar a nuestro rebelde interno. (Y si son como yo y se babean por Jeremy Renner, presten atención al video de Trouble)






¡A disfrutar de este fin de semana!


Besos,

-Gi-

1.11.13

-Nuestro cuerpo no es una zona de guerra-


Recuerdo que cuando era adolescente, mi mejor amiga y yo teníamos la idea de publicar un libro llamado “La gorda y yo”. Nuestro punto de partida era la idea de que convivían adentro nuestro dos personas: quienes éramos en realidad y La Gorda, esa que nos hacía seguir comiendo cuando queríamos parar y prefería quedarse sentada mirando una novela que salir a correr a la plaza. Nuestra vida era una pelea constante por el control, donde a veces nosotras ganábamos la batalla pero generalmente La Gorda nos llevaba ventaja.

A lo largo de los años encontré muchas otras mujeres que también compartían esta idea de tener una mujer flaca atrapada dentro del cuerpo de La Gorda. Una conocida solía decir que tenía “gustos de flaca en cuerpo de gorda”. Y es que nuestra sociedad nos condiciona a pensar que todos tenemos un cuerpo delgado de base, y a partir de ahí nos vamos “deformando” (piensen en el término sobrepeso: indica que nuestro peso está sobre el establecido arbitrariamente para nuestra altura). Pero la verdad es que no todos tenemos un cuerpo delgado de base. Muchas veces nuestra genética indica que nuestro cuerpo es gordo, más allá del estilo de vida que elijamos llevar. Este es mi caso: yo soy gorda desde que nací y toda mi vida fui gorda, igual que mi mamá y mi abuela antes de ella.


Por supuesto que esta realidad no es algo que en general aceptemos tan fácilmente. Yo pasé 28 años en guerra con mi cuerpo, con La Gorda, a veces con más éxito que otras. Cuando tenía 18 años, llegué a mi peso ideal. Me veía en el espejo y no podía creer que ese era mi cuerpo. ¿Y saben qué le dije a mi amiga? Que me sentía como una gorda atrapada en el cuerpo de una flaca. Irónico, ¿no?

La cuestión es que, por más que queramos reconocerlo o no, no tenemos dos personas dentro nuestro, sólo estamos nosotras. Nuestras elecciones, nuestros gustos, no son “de gorda” o “de flaca”, son nuestros. Y recién cuando hacemos las paces con este hecho y ondeamos nuestra bandera blanca es que comenzamos a lograr algún tipo de paz interior. Mi cuerpo no es un campo de guerra entre La Gorda y La flaca, es solamente hogar de una persona: yo. Y eso es más que suficiente.


Cuéntenme, ¿alguna vez se sintieron como si dos personas convivieran dentro suyo? ¿Cómo lo manejaron?


Besos,

-Gi-

30.10.13

-Nosotras también somos una prioridad-


A veces pareciera que nuestro día a día está plagado de cosas que dejamos para más adelante. Nos decimos que vamos salir a dar una vuelta cuando terminemos de escribir esto para la facultad, o que vamos a empezar yoga en cuanto finalicemos con esa entrega urgente del trabajo. Muchas veces pareciera que tenemos tantas cosas que hacer en nuestro día que la lista de obligaciones se extiende sin fin. Las tareas urgentes se van acumulando y corremos todo el tiempo hasta que llega la noche sin que nos demos cuenta. Las responsabilidades van cayendo sobre nosotras a medida que pasan los años y nunca parecen disminuir. Porque ¿cuando terminamos ese escrito para la facultad? Recordamos que había que leer un texto para otra materia. ¿Y cuando hacemos esa entrega en el trabajo? Estamos tan agotadas mentalmente que lo único que queremos hacer es dormir hasta que suene el despertador y tener que levantarnos a hacer todo de nuevo.

Parecería ser un círculo infinito en el cual se hilan una tarea atrás de la otra. Nuestras prioridades van cambiando con los años y con las distintas situaciones que nos tocan vivir. Y sin embargo, hay una “tarea” que siempre parece relegarse en favor de otras: nosotras mismas. Recuerdo haber leído en un texto de la facultad que las mujeres suelen presentar más patologías graves o cuadros más agravados de patologías simples cuando llegan a la guardia de los hospitales, al comparárselo con hombres y niños. Y el texto explicaba que esto se debía generalmente a que las mujeres postergaban ir al médico el mayor tiempo posible porque sentían que tenían cosas más importantes que hacer (léase, cuidar de la familia, del trabajo, etc). Y hace poco salió en la televisión el anuncio de un remedio para la gripe (o algo similar) que prometía restaurar la salud en 24 hs “porque mamá no se puede tomar ni un día libre”.

¿Desde cuándo cuidar de nosotras mismas es un mal uso de nuestro tiempo? ¿Cuándo hicimos la conexión entre estar un día en cama enfermas y “tomarnos un día libre”?  ¿A qué edad decidimos que las responsabilidades que tenemos hacia los otros son más importantes que nuestra propia persona? Me doy cuenta que a veces tenemos que priorizar otras cosas, pero también sé que muchas veces esta forma de vida se convierte en una costumbre sin necesidad de que lo sea. Tenemos que comenzar a concientizarnos del hecho de que si no cuidamos de nosotras mismas, llega un punto en que no tenemos nada que dar a los demás. Si nosotras no nos damos la importancia que tenemos y cubrimos nuestras propias necesidades (aunque esas necesidades sean cinco minutos de calma y silencio), nadie lo va a hacer por nosotras. Nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu son también nuestra responsabilidad, y una que tenemos que marcar con una etiqueta roja de ALTA PRIORIDAD.


Cuéntenme, ¿se reconocieron en alguna de estas situaciones? ¿Qué podrían empezar a hacer para cuidarse?


Besos,

-Gi-

28.10.13

-¿Podés aceptarte a vos misma y todavía querer cambiar?-



A veces cuando hablo con alguien sobre aceptación corporal surgen enseguida algunas preguntas: ¿Hasta que punto me acepto realmente si no me gusta todo de mí? ¿Aceptarse a una misma quiere decir que me tengo que resignar a ser como soy de por vida? Me parece que este tema surge sobre todo porque estamos acostumbradas a igualar los conceptos de “aceptación” y “resignación”. Sin embargo, estos términos no van necesariamente de la mano.


Para mí la forma más clara de ver esta cuestión es pensar en la relación con nuestro cuerpo en los mismos términos en que pensamos nuestra relación con otras personas. Cuando pienso en mi novio, mi mamá, mis amigas, puedo asegurar que los acepto por como son y los amo de esa manera. ¿Eso quiere decir que nada de ellos me molesta? ¿Qué no preferiría que mi mamá dejara de perseguirme con algunos temas o que mi novio quisiera salir más seguido? ¡Por supuesto que no! Siempre hay algo de nuestros seres queridos que quisiéramos cambiar (como estoy segura que hay cosas de nosotros que ellos preferirían que fueran diferentes). ¿Eso significa que los amamos menos? No, en lo absoluto.

Cuando se trata de nuestros seres queridos, lo que amamos de ellos es quienes son como persona, completamente. Los aceptamos por quienes son y por cómo nos hacen sentir, no porque tienen tal o cual característica aislada. Y con nuestro cuerpo pasa lo mismo. Nuestro cuerpo es como es en su totalidad. Es el que nos lleva de un lado a otro todos los días, el que nos permite abrazar a nuestros amigos y jugar con nuestras mascotas. También es el que se brota con acné y tiende a acumular grasa en las caderas. No tenemos un “cuerpo bueno” al que querer y un “cuerpo malo” al que resignarnos. Podemos aceptar nuestro cuerpo así como es y aprender a amarlo por como luce y las cosas que hace, y al mismo tiempo buscar cambiar algunas de sus características.

La aceptación corporal no significa “resignarnos al cuerpo que tenemos”, sino aceptarlo con las características que nos gustan y las que no tanto, y desde ahí ver qué cosas queremos y podemos cambiar. A partir de esta aceptación es que podemos construir una relación saludable con nosotras mismas, cuidarnos y tratarnos con la compasión y el afecto que nos merecemos. Después de todo, ¿quién quiere cuidar de algo que no aprecia?

Cuéntenme, ¿ustedes que opinan de estos dos conceptos? ¿Creen que es posible aceptar nuestro cuerpo sin “resignarnos” a él?


Besos,

-Gi-

12.10.13

-A mover las caderas con...-

Buenas buenas!! ¿Cómo empezaron este sábado nublado?

Yo estoy súper emocionada. ¡¡Esta tarde voy al Personal Fest!! Aerosmith, Whitesnake, Buckcherry y muchísimas bandas más van a estar tocando hoy mientras yo salto y grito como una loca emocionada, jajaja. Las entradas fueron regalo de Novio por nuestro segundo aniversario, que se cumple el viernes que viene. 

Así que como él es el responsable de este festejo, hoy lo puse a cargo de los temas que nos van a hacer mover las caderas. Les dejo dos de sus temas favoritos de cada una de las principales bandas, para que tengan una pequeña muestra de lo que va a ser el Personal Fest, si no tienen la suerte de ir. Y si van, ¡avisen y nos juntamos!







¡Espero que tengan un excelente fin de semana!


Besos,
-Gi-

7.10.13

-¿Y si las cosas que decimos pueden cambiarnos?-


Cuando empecé a investigar sobre herramientas de autocuidado y formas de cultivar mi amor propio, continuamente me encontraba con las Afirmaciones Positivas. Estas afirmaciones son expresiones que indican algo positivo sobre nosotras mismas o aspiraciones hacia lo que queremos conseguir, y normalmente se recomienda enunciarlas al menos una vez por día frente al espejo o en un ambiente privado y calmo. Algunos dicen que las afirmaciones positivas tienen efecto sobre el inconsciente, corrigiendo patrones de pensamiento negativo aprendido a través de los años y de esta forma modificando nuestra visión de nosotras mismas y nuestro entorno. Según otros, el resultado de estas afirmaciones reside en que, al pronunciarlas, enviamos nuestros deseos y esperanzas al universo, y éste entonces trabaja en pos de traer hacia nosotras aquello que necesitamos.

Tengo que confesarles que en un principio me resistía a la idea de que simplemente decir una serie de expresiones podría cambiar algo. Lo obvié por mucho tiempo, hasta que decidí comenzar mi Diario de Amor Propio para reflejar el viaje que había emprendido y las cosas que voy aprendiendo. Cuando me encontré con la primera página en blanco, me dije a mi misma que esta técnica podía no tener ningún efecto, o podía resultar bien. ¿Qué tenía para perder? Así que me senté con mi cuaderno y mi lapicera, y pensé en las cosas que más me afectaban y me tiraban abajo en el día a día, tratando de expresar una visión positiva sobre ellas. Las primeras me costaron, y debo decir que hasta me sentí un poco tonta. Pero después de un rato empezaron a aparecer temas importantes que suelo mantener en privado y realmente son los que más me duelen, así que seguí escribiendo hasta que no me quedó nada más.

Tomé la costumbre de leer mis afirmaciones todos los días antes de dormir. Generalmente me siento en la cama, agarro mi cuaderno y leo una por una despacio y manteniendo en la mente lo que significan para mí. Otras veces estoy demasiado cansada o de mal humor, así que me limito a leerlas rápido y listo. Sea lo que sea, trato de repasarlas todos los días. Y aunque me cueste admitirlo, lo cierto es que me hacen bien. A veces me sirven para recordar las cosas buenas de mí misma en días no tan buenos. A veces me dan una sensación de paz que me ayuda a calmar mi mente. Pero la mayoría de las veces noto que recitar mis afirmaciones todos los días me ayuda a tenerlas presente cuando más lo necesito. Cuando me miro al espejo y veo sólo lo que no me gusta, cuando me siento un fracaso, o cuando entro en una espiral de reproches, estas expresiones aparecen en mi cabeza de repente y cortan ese tren de pensamiento negativo.

Así que acá les dejo algunas sugerencias de afirmaciones que pueden o no ser adecuadas para ustedes, pero que por lo menos les van a dar una idea para empezar. Les recomiendo que no limiten la cantidad de oraciones que escriben en un primer momento, porque a medida que empiezan a despejar temas pueden surgir cosas que no tenían en mente al empezar pero que son importantes para ustedes.

  • Me quiero por todo lo que soy aquí y ahora
  • Merezco recibir amor y darlo a cambio
  • No tengo que ser perfecta para tener una buena vida
  • Todas mis características, buenas y malas, me hacen ser la persona que soy hoy
  • Tengo fe en mí misma
  • Le agradezco a mi cuerpo por todo lo que hace por mí
  • Dejo ir los reproches por errores cometidos
  • Soy capaz de alcanzar mis metas
  • No necesito la aprobación de los demás
  • Puedo dejar ir las cosas que me hacen daño


Tómense un rato para sentarse tranquilas y pensar en las cosas que les hace bien escuchar, y luego repítanselas a sí mismas todos los días. Piénsenlo así: ¿qué tienen que perder?

Cuéntenme, ¿qué opinan de usar afirmaciones positivas como una forma de autocuidado? ¿Intentaron alguna vez esta técnica?


Besos,

-Gi-

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